Entreviñetas celebra, del 2 al 6 de septiembre, su edición némero trece. A partir de conversaciones, talleres, muestras, proyecciones y ferias, reúne a los distintos «yo» de la historieta en América Latina ¿Quién hace qué en este mundo dibujado?
Desde el próximo -diría ya, inminente-, 2 y hasta el 6 de septiembre se realizará una nueva celebración del Festival Entreviñetas, de Bogotá. La de 2026 será la decimotercera edición de un clásico de la historieta latinoamericana. A lo largo de cinco días, promete conversaciones, talleres, proyecciones, intercambios y, por sobre todas las cosas, una marca: ¿Qué hace cada uno en este mundo gráfico secuencial?
Las semanas previas a Entreviñetas se caracterizan por una hermosa y potente dinámica: las personas se enteran en ese momento con quién se van a cruzar. En esa posibilidad para el encuentro, uno de los pilares del festival, artistas, editores, difusores, lectores y gestores saben con qué amigues se van fundirán en un abrazo. Pero, además, descubren posibilidades, la chance de conocer gente nueva, de rompe el hielo y abrir un diálogo. Así, se empieza a delimitar un escenario que indica quién es quién en este universo.

Si bien la fecha en el calendario marca el 2 de septiembre como la apertura de puertas del Centro Cultural Gabriel García Márquez, el festival comenzó mucho antes. Para junio, se anunciaba la identidad de esta decimotercera edición: «yo____ cómics». Para sus gestores, «no hay una sola palabra para lo que te pasa cuando lees cómics». Entonces, Entreviñetas se vuelve una invitación a ocupar roles, lugares activos, posiciones desafiantes, agencias transformadoras. Un espacio en blanco a rellenar desde la reflexión. Están quienes imaginan, quienes investigan, quienes exploran, quienes venden, quienes experimentan, entre muchos «yo» más. Identidades que se entremezclan, se fusionan, se nutren y habitan, muchas veces amontonadas una encima de la otra, en la gente que hace a la historieta de la región.
Un tiempito antes, a fines de mayo, se abrió la convocatoria para el Mercado Entreviñetas, dinámica estrella del encuentro. Desde el viernes 4, les visitantes podrán conocer y comprar proyectos gráficos colombianos e internacionales. Allí estará Ce Larrea, artista ecuatoriana, dueña de una potencia gráfica arrolladora. El festival definió la marca de Ce: ella «mira cómics».

La autora de Josefina y la lucha de los pueblos Shuar Arutam, viene mirando a Entreviñetas, siguiendo su crecimiento. «Me da mucha emoción entender la experiencia colombiana, ver cómo han hecho políticas para que funcione», cuenta. Para su Ecuador, donde cada vez encuentra menos de estas experiencias, llegar a la festival significa reunir un poquito de esperanza. «Ver que lo han logrado, ver cómo se organizan -y yo sé que el tema organizativo es complejo, que trabajar en conjunto es complejo- es así como “¡Wa, qué hermoso!”», agrega.
Para Ce, además, será una primera vez apostando por su trabajo a nivel internacional. «He venido trabajando todas mis cosas en mi país, poniéndome en un lugar, posicionándome desde un espacio y habitandolo», narra. Entreviñetas representa una chance de salir de ese lugar construido, defendido, para llevar sus cosas a otro espacio. «Siento que Ecuador es muy chiquito, somos poquitísima gente y menos aún la que hace sola», explica. Por eso, su experiencia en el festival le permitirá conocer a esas otras personas que están haciendo cómics. Pero, ahora, desde otro lugar. Ce mira cómics, pero también se mira a sí misma, mira el recorrido que ha hecho con sus historias y, sobre todo, mira con emoción lo que traerá ese encuentro con otras miradas.
Martín Ramón es, sobre todas las cosas, gestor cultural. De entre sus muchas activaciones, han salido proyectos como Espacio Moebius, Tren Moebia, Tinta Local y, más recientemente, la Bienal de Historieta de Buenos Aires, de la que es su director artístico. Es uno de los motores de la agenda historietística porteña. Como en el caso de Ce, para Martín también será su primera experiencia en Bogotá. «La expectativa es altísima, porque desde que existe el festival quiero ir y nunca pude, por un motivo u otro», explica. Fechas que no coinciden, superposiciones en el calendario, otros festivales paralelos.

Al anunciarlo como invitado, Entreviñetas marcó el lugar de Martín en el universo del arte gráfico: «conspira comics». Ramón viene de ser invitado a la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, en 2025. «Si bien ya conocía muchos proyectos gráficos, editoriales y artistas de Colombia, -en Medellín- tuve la oportunidad de conocer muchísima gente, muchísimos proyectos más y quedé fascinado con la movida de la historieta colombiana», relata. Ahora, como director artístico de la Bienal de Historieta de Buenos Aires, viene con un plan. «Viajo con muchas ganas de fortalecer, un poco más, los vínculos entre la historieta colombiana y la historieta argentina, de hacer más intercambios, para hacer colaboraciones entre los festivales», avisa.
En Entreviñetas habrá también lugar para charlas que se extienden, diálogos que nacieron en conversaciones de pasillos y pasan a salas con micrófonos abiertos. «A Martín López Lam lo conocí cuando estuvo en Angouleme, en la residencia artística», cuenta Ramón, y agrega «nos hemos cruzado en numerosos festivales, pero esta es la primera vez que tenemos la oportunidad de hacer una charla juntos». Martín compartirá escenario con el autor y gestor cultural López Lam el domingo 6 de septiembre, a las 3:00 p.m., en la charla «Bruma: lo que se hereda sin haberlo pedido». Una oportunidad para ver cómo la exploración y la conspiración se encuentran.
Magenta Magnelli es una de las tres mentes maestras criminales al frente de Estudio Mafia, de Argentina. Entreviñetas la define y sentencia: Mage «conjura cómics». En su llegada a Bogotá, invocará varias de sus cualidades, sobre todo la de confabular para reunir.

La autora de Geoda espera varias cosas del festival. En primer lugar, encontrar su comunidad. En segundo lugar, y desde allí, «fortalecer las redes entre los agentes que intervienen en los distintos procesos: editores, productores de festivales, difusores, fanzineros, lectores, etcétera», explica. Porque que estén todas estas personas que hacen historietas es para Mage un espacio propicio para maquinar nuevas historias.
Para Magnelli, existe una potencia que nace de ese encuentro. «Venir al festival es nutrirse de diversas perspectivas sobre el quehacer historietístico; es ser más que un dibujante encerrado con su tablero; es compartir, acompañar, dialogar, reír, aprender y sembrar nuevos lazos». Desde su lugar fundamental en la escena editorial independiente argentina, trama una ruptura del hacer solo, para hacer entre muches.
La participación de Magnelli en esta edición de Entreviñetas tiene el mismo propósito que la pequeña selección de la muestra «Gráfica Continua», que abre el miércoles 2, a las 5 p.m., y que viene a compartir en colaboración con Mafia y con la Biblioteca Nacional Mariano Moreno de la República Argentina: «hacer dialogar la escena de la historieta en Argentina con la escena de la historieta colombiana». A esa experiencia sumará el taller «Lo que queda en el papel», que sucederá el jueves 3, a las 6 p.m., en el que partirá del archivo personal para crear, cual brujería, una página de historieta.
Sea desde el mirar para aprender, desde el conspirar para crear puentes o desde el conjurar para producir nuevas instancias de encuentro, la historieta latinoamericana comienza a romper con una antiguo y pesado lastre: la distancia. Desde lo que cada uno hace con el cómic, lo que cada une siente por el cómic y lo que cada une quiere para el cómic, se construye esta nueva edición de Entreviñetas. Un espacio para que todos esos «yo ____ cómics» se encuentren y «_____» la historieta del futuro.
