Armar una selección de historietas publicadas en el año es una tarea que exige tiempo, recursos, y algo de creatividad. El trabajo de lectura y escritura hace que la vista vuelva atrás, que se tantee un panorama para recordar y revisar entre tanto vértigo, información y mercancías una parte de lo publicado en el año. Todo esto tiene una razón: mostrar un conjunto de lo que se dibuja y publica para aquellos que apenas saben que acá se publican, cada año, historietas.
El ejercicio se queda corto, hay más: como la nueva entrega de la serie El Cerra’o que prepara Julio Rodríguez; Caño Jabón, 1998 de Mario Garzón, o Vivir: Una guía punk de Javier Peña Ortega y Paola Zambrano, algunos de los libros que se publicaron y se publicarán gracias a la Convocatoria para obras inéditas del sector del cómic 2025 del Ministerio de Cultura, las Artes y los Saberes, la Biblioteca Nacional de Colombia, Fundalectura y Entreviñetas. Una convocatoria que sirvió de impulso para que salieran más historietas al cierre del año. Pero hay más: el libro de los diez años de Hablemos de BD, o las antologías y revistas que podrían estar en esta selección que no es una selección de las mejores historietas jamás publicadas. Hay más. Esta es una muestra pequeña, una invitación.
Pero más que seguir con la lista y hacer un diagnóstico express de lo publicado, ¿qué mensajes encontramos en la historieta colombiana publicada este año? ¿Qué podemos leer en lo publicado? Hay historietas, pero… ¿cómo circulan? ¿Cómo circularán las historietas publicadas por la convocatoria impulsada por la Biblioteca Nacional? ¿cuáles son las discusiones que está generando la historieta en Colombia? ¿Por qué las antologías se han vuelto un camino recurrente? Esas y otras preguntas quedan ahí, sin respuestas, mientras tanto los dibujantes siguen trabajando con las herramientas que tienen a la mano para que podamos decir que en Colombia, de nuevo, sí hay historietas.
Memento mori. Intercambios entre la vida y la muerte, Claudia Rojas Sepúlveda, Iván Andrés Benavides Carmona, Stephany Méndez Perico, Gabriela Abella y Luis Mora. Universidad Nacional de Colombia, Museo Nacional de Colombia.
El Cementerio Central de Bogotá es el núcleo de esta historieta en la que el thriller y la investigación científica son la estructura narrativa usada para encontrar respuestas en las evidencias óseas de personas que fueron enterradas entre 1850 y 1950, en lo que se llamó «Cementerio de pobres». Resumir todo lo el libro presenta es unas líneas no es fácil: su armado y diseño con la reconstrucción de paisajes y arquitecturas; los capítulos con archivo e información complementaria son parte de un conjunto que nos acerca de otro modo a la Bioarquelogía, y a la violencia de una historia que ha tenido un largo recorrido en la República.
Historieta doble. Una historia gráfica de la investigación acción participativa, Joanne Rappaport, Lina Flórez y Pablo Pérez. Universidad Nacional de Colombia, Universidad del Rosario.
Este libro puede leerse y entenderse como una caja de herramientas: es una guía, una suma de materiales con diversas utilidades, una amplia reflexión con preguntas y respuestas sobre el archivo, la escucha, conversación y la creación de la historieta periodística/documental. Un trabajo que abre unas rutas entre la tradición de un tipo de historieta y sus reflejos. En su trenzado la investigación dialoga con la reconstrucción de lo no visible y lo que quedó al margen. Sin duda, este libro, es un punto importante qua abre nuevos métodos para discutir las formas de investigación y representación de un género con tantos participantes como altibajos.
Ya viene el verano, Byron Alaff. Autoedición.
Un listado de historias en las que la derrota y las fantasías de un pasado tienen una forma de episodios que se resisten a ser olvidados. Sexo, tragos, malos tragos, resacas, melancolía y accidentes son los condimentos visibles de unas narraciones con una ciudad y una cartografía que le da imagen a un paisaje y unos afectos ausentes. Esta falsa autobiografía con excesos de ficción es una muestra del ingenio y la gracia de un dibujante que siempre encuentra el foco para contar, dibujar y editar lo que le se da la gana.
Duelo de viñetas 1, 2 y 3, VV. AA. Laboratorio de Historietas Intangibles.



Con una dirección temática cada entrega de esta «serie» es una forma de probar, divertirse y jugar. Con resultados de todos los tipos en los duelos cabe de todo. La pizza con piña de la cual son fieles algunos de los dibujantes pereiranos abrió el número uno, seguido del rojo picante en el dos, y las escenas de asco para el tres. Impresos en riso estos fanzines son misceláneas para asomarse a historias cortas, chistes pasajeros, debates, especulaciones y todo lo que se le pueda encontrar y agregar a estos dulces envenados que son una de las tantas muestras en las que podemos revisar las infinitas actividades de la historieta risaraldense.
Gráfica participativa, VV. AA. Universidad Nacional de Colombia.
Esta caja hace parte de Colección Orlando Fals Borda publicada en el centenario de su nacimiento (1925-2012). Si bien, lo que contiene esta caja titulada Gráfica participativa: no circula de forma individual, lo que contiene, es uno de los rescates y reediciones de gran valor para la historieta nacional, y las investigaciones en documentales e históricas con la imágenes y palabras como insumos para la organización y memoria popular. Diez fanzines, con dibujos de Ulianov Charlarka, Iván Tejada y Jorge Otero Martínez, además de documentos de presentación y fotografías son parte del contenido que resalta por su valor estético y un diseño que alberga materiales que habrá que revisar una y otra vez.
Chicorito me escucha, Catalina Murcia Alejo. Cohete cómics.
La compañía tiene tantas formas posibles de recrearse y ejemplos que podemos citar que la lista sería interminable. Ahora, la compañía y la escucha en forma de tiras que forman un cuadro es escasa. Esta dibujante juega con el formato para representar la convivencia y la complicidad, para hacer del espacio y las rutinas un reflejo de lo que es la vida mientras pasa. Con humor, cuidado técnico y un estilo que se ajusta preciso a este tipo de narrativa, en las ochenta tiras que trae el libro cada entrada nos invita a escuchar y estar, quizás, menos solos.
Salpicón. Antología de cómic minimal, VV. AA. Palm Press.
Otra de las antologías de esta entrega, pero con una intención estética que pone luz sobre el diseño y la observación. Catorce dibujantes nos permiten ver una de las tantas formas de hacer historietas en las que la velocidad y la voluntad narrativa quedan a un lado para que paisajes, figuras geométricas y colores se lleven la atención del lector. Sin la presión de tener que contar una historia y la ausencia de las palabras, lo mínimo acá puede entenderse como un modo de diseñar, o una marca potencial que a su vez es una deriva poética.
El día de la rana, Miguel Vallejo, (Gusanillo). Caballito de acero.
¿Cómo hace para dibujar y publicar tanto al año Miguel Vallejo? Es una pregunta no resolveremos pronto. Este es otro de sus libros publicado en el año: acá mezcla velocidad, movimiento y las formas de representación del popular juego conocido en Bogotá como: «Bolirana», y en otros lados como «Sapo». Torneos, bajos fondos; una lista de seres marginados y algo de manga shōnen, quizás, es lo que hay en estas páginas. Esta es una historieta que nos señala espacios y tradiciones que se puedan recrear con diversión y entretenimiento. Pasar por esta historia es una invitación a que leamos a otro ritmo los diseños, construcciones de página, cambios de foco, y otras piruetas que hacen de este libro un homenaje al juego en sí.
Antología Gorgona, Vol 4.1, VV. AA. Go Up cómics/Surreal cómics.
La cuarta entrega de una antología que se ha vuelto canon, o de culto, para quitarle peso, o darle más. En Gorgona cada nuevo número cambia, así como sus preguntas, enfoque y participantes, esta vez con historietas de Yeidi, Dolores Alcatena, Luto, Ana María Lozano, Helene Pineda, Diego Zhaken, Andrea Lucio, Carlos Dearmas y muchos más. El punk, la imaginación posible a través de las líneas, la recreación de los sonidos y la velocidad, las rutinas cotidianas armadas de fragmentos, victorias con las mujeres vampiro tlahuelpuchis son algunas de las puertas que podemos abrir y seguir en una publicación que se sale del contorno y la fácil clasificación.
Revista de cómics Mapaná, VV. AA. Laberinto del Minotauro Editores.
Una publicación con una lista de historias que nos permiten probar estilos e influencias narrativas y graficas de dibujantes de la Costa Caribe colombiana. Relatos íntimos, juegos con técnicas, aventuras de nuevos superhéroes, ficciones políticas, huellas y apropiaciones del manga y la animación japonesa, pinceladas de horror y lo extraño, y experimentaciones en diseño completan el cuadro de lo que se puede encontrar en esta revista que es una celebración y una sorpresa por las páginas llenas de talento que escapan a la publicidad exótica y los lugares comunes de un paisaje que solo vemos con destino turístico.
