Protestar para movilizarse, y movilizarse para protestar

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Ese bus que va para tu barrio
las monedas que no tengo en mi bolsillo
por consiguiente
las calles que hoy no caminaremos
los besos que no te daré entretanto

-la vida en sí
en cada miseria

Fernando Molano

Plinio, la Epopeya del Tranvía es un trabajo del Colectivo Granadilla, que obtuvo la Beca Novela Gráfica del Programa Distrital de Estímulos 2019, otorgada por la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGA). La historia que se cuenta sobre Plinio es la historia de muchos bogotanos marginados, la historia de la movilidad interrumpida y una historia que expone las formas violentas de una capital llena de espacios excluidos, que ha negado por décadas un transporte digno, que no solo segrega, que es también un dispositivo de control y de evidente desigualdad.

Plinio siendo castigado violentamente por colarse al Tranvía. Hecho que provocó una protesta popular conocida como el boicot al tranvía de 1910.

Presentado en un voluminoso formato que simula la página de un semanario y la de un archivo, la historia gráfica se centra en la vida de Plinio Cárdenas; un niño pobre, como Oliver Twist, voceador de periódicos del barrio Egipto de la Bogotá de principios del siglo XX. Plinio corre y se mueve por las calles centrales de la capital de la República en su centenario. De esta manera, su deriva, su epopeya, sucede y los conflictos se esparcen mientras el niño intenta hacer vida sin muchas oportunidades, a la vez que va creciendo y los años pasan y el Plinio niño se transforma en un adolescente que se vuelve testigo y participe de las condiciones desfavorables, y las protestas de los obreros a los abusos por parte del Estado. Y Plinio crece y se vuelve un adulto desempleado, entregado al trago y víctima de una condiciones sociales que arrastra, replicando violencias y maltratos. Plinio no narra, Plinio es un documentalista; todo lo que vemos y leemos lo hacemos porque él se mueve y se cuela en el tranvía, porque se hace al lado de las multitudes que escuchan discursos políticos que no han cambiado más de cien años después, o visita exposiciones o va al cine a ver una película en el Teatro Olimpia, algo que nos recuerda otro de los cómics que obtuvo la beca; Emus en la zona de Mario Garzón (Rey Migas) que presenta con mayor amplitud la proyección de la primera película colombiana, que es la película que Plinio ve en el teatro.

Plinio siendo testigo de las protestas.

Con algunos diseños de página que parecen heredados de las composiciones del dibujante francés George Pichard, las historias de Plinio se arman en escenas cortas acompañadas de detalles de la época, referencias a plazas como: Los Mártires o centros como San Victorino, la Estación del tren de la Sabana, El palacio de la carrera y muchos otros. Pero lo que se cuenta además en este documento entre el archivo y la aventura trágica es, como se mencionaba al inicio, uno de los problemas que arrastra Bogotá producto de la mezquindad administrativa y las clases políticas dominantes, hablamos de la improbable consolidación de un proyecto digno de transporte para los obreros. Unas luchas que hoy podemos leer a la luz de lo hecho con Transmilenio y la promesa no cumplida de un metro. De este modo, la epopeya de Plinio no es una epopeya de sus años, es una epopeya que se extiende hasta los últimos días, señalando cómo los conflictos riman y no parecen terminar.

Plinio deambulando por la ciudad moderna.

Si bien hay un acumulado de errores ortotipográficos, la narración gráfica en general tiene varios puntos destacados, a pesar de las disonancias en la rotulación y el uso deliberado de varias fuentes que le dan un carácter descuidado al diseño, que a veces imposibilitan su lectura. Sin embargo, gracias a una lectura como la de Plinio, ampliamos el foco y vemos cómo los problemas de la república no empezaron con la violencia bipartidista, sino que han sido reciclados y tienen muchas historias a veces olvidadas. Esto es algo que también podemos leer en las cartillas que dibujó Ulianov Chalarca en compañía de Orlando Fals Borda y el grupo de trabajo de la investigación de acción participativa (IAP), donde se representan las luchas del campesinado, suprimidas por la beligerancias políticas de las castas empresariales y dominantes.

Como lo hizo el mencionado Mario Garzón en su libro, este trabajo ofrece una bibliografía final como material de soporte. Esto es algo que muchas de estas becas que trabajan, sobre todo en la representación del centro de Bogotá, ofrecen. Completando así, el trabajo gráfico que se narra en el libro, el cual es una invitación a revisar y continuar la investigación que acá se cuenta, haciendo que el dibujo sea una manera de movilizarse y de hacer protesta continua.

Plinio, la epopeya del tranvía (2019)

Guion y dibujo: Colectivo Granadilla.

Fundación Gilberto Alzate Avendaño

Mario Cárdenas
Mario Cárdenas
Estudió literatura en la Universidad del Quindío. Ha escrito en diferentes medios sobre cómic y literatura. En sus ratos libres se dedica a tomarle fotos a "Caldera" su Bull terrier.

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